Ahora que Bulgaría ha entrado en la C.E. y lo más probable es que pongan vuelos económicos, no dejen de visitarla.
Es un país con las secuelas de un comunismo muy reciente; los edificios de sus calles, plazas y parques no céntricos, están deteriorados, pero conservan ese sabor de ciudad antigua, pero de colores modernos, que le dan un encanto muy entrañable.
Valga la comparación, se asemejan a las ciudades españolas de los años cincuenta, calles recoletas por donde se puede pasear sin el agobio del tráfico intenso; tranvías que le dan un tipismo desconocido para los que no los han conocido, y aspecto de ciudad tranquila y reposada donde no se advierten "las jodias" prisas.ç
Las ciudades más importantes son: Sófia, (se pronuncia allí cargando la voz en la o) Plovdiv, Burgas y Varna, pero existen otras como VelikoTarnovo, llenas de historia y encanto.Conducir por las carreteras de Bulgaria es una gozada; pero no porque sean autovías, no, lo es porque es todo paisaje verde; kilómetros y kilómetros sin ver nada más que panoramas.
El nivel de vida es más bajo que la media europea; tantos años de país satélite de Rusia han dejado el reflejo del comunismo, pero las gentes viven alegres y contentas, y bailan los jóvenes el “aserejé” lo mismo que en España. ¡Ah! que no se me olvide, las búlgaras son muy guapas y van muy a la moda; con sus tripitas al aire, y los pechitos turgentes y salidos gracias a los “wonder-bras”.
Sofía es una capital de un millón de habitantes, (aprox) Con un centro muy cosmopolita, en donde se nota la burguesía, (que también la hay en los comunistas), y lo más chocante, es que en cada hotel de cierta categoría hay un casino de juegos de azar: ruleta, black jack, bacarrá, etc.Sobre su vida nocturna no puedo opinar, ya que “la parienta” no me dejó dar una escapadita solo, pero se nota que aunque menos que en Madrid, o Barcelona, por ejemplo, si hay “rollito del guapo”.
Los hoteles son caros comparados con el resto de las cosas, ya que tienen precios europeos, y son para turistas, pero se puede alquilar un apartamento en el centro de Sófia para cuatro, por unos 20 euros día, y comer por unos cuatro levas = 2 euros. Eso sí, sin jamón de Jabugo ni solomillo.
La cerveza es muy buena, y se sirve en jarras de medio o un litro, y la rakía, un licor parecido al orujo español, se lo beben de un trago.Merece la pena conocer Bulgaria, y aunque el idioma no hay cristiano que lo entienda, por lo demás, os vais a sentir como en casa.
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