Oda a Sharon Stone
¡Sharon!
Es posible que después sucumba.
¡Mil veces la muerte yo prefiera!
para soñar desde mi fría tumba
vivir entre desvaríos y quimeras,
y esperanzas que se derrumban
en esta cruel y mortal primavera.
¡Sharon!
¡Mil vulvas que mis labios libaran!
de hespérides, nereidas y driadas;
princesas en mis belfos suspiraran,
reales flujos en mi boca derramadas¡
Campanas de gloria acariciaban,
en el vientre con fervor repicaban!
¡Sharon¡
Hoy he retornado de las estrellas,
errando cual vagabundo sin laureles
buscando al creador del Cunilingüos
por paraísos, nirvanas y vergeles...
para que me regale el columpio
donde mecerme entre tus caireles.
¡Sharon!
¡Aquí me tienes! Rendido y abatido
cual engendro de mil extravagancias
entre tus entrañas y cogollos metido
sorbiendo con arrebato las fragancias
del manantial de tu vagina han salido,
y de los montes de tus protuberancias.
¡Sharon!
Deja que entre tus muslos agonice,
que de tu divina vulva me derrame,
que de su olor colme mis narices
¡miles de fantasías en mi alma trame!
hasta que mis labios echen raíces
y quede muerto...extinto... inane...
¡Sharon!
¡De tus pleamares me hagan mortaja!
¡De los pelos de tu pubis me coronen!
¡De tu tafanario me fabriquen la caja!
¡En tus pechos mis creaciones moren!
¡Quiero vivir eternamente en “tu raja”!
Hasta que mis anhelos se desmoronen.
0 comentarios