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El diario de Félix B. Basaldúa

El fracaso de EE.UU en Iraq, confirman mis sospechas

El fracaso de EE.UU en Iraq, confirman mis sospechas

Reconozco que creía que con la desaparición de Sadan Hussein, Iraq en unos poco años se convertiría en una democracia de tipo Occidental: con sus elecciones cada cuatro años y con todas las libertades y derechos del individuo, incluida las religiosas. Pero no tuve en cuenta un dato fundamental: en Iraq viven islámicos, no suecos.

Desconozco la relación de fundamentalistas e islámicos moderados que existen en Iraq, pero me consta, que al igual que en España con ETA, les basta media docena mal contados de fanáticos para traer en jaque a todo un pueblo; y si ese pueblo es democrático y con leyes fundamentales que amparan los derechos humanos, miel sobre hojuelas, para ellos mucho mejor.

El fundamentalismo representado hoy por Ben Laden y el presidente de Irán, Mamad Ahmadineyad, que ha declarado que Israel debe ser borrada de la faz de la tierra; sus intenciones con respecto a adoptar los sistemas democráticos del mundo libre, debemos saber todos que no están en esa dirección; que sus intenciones son las de derribar los sistemas que sustentan los países desarrollados e imponer en el mundo sus sistemas tiránicos. Sueñan con un mundo sin infieles.

Por eso estoy absolutamente convencido que tratar de llevar los sistemas de vida occidentales a los países islámicos, es, permitan la comparación, como pretender que el señor Ornaldo Otegui, bese la bandera española y jure fidelidad a la Constitución Española. ¿Lo ve posible algunos de ustedes?

Me consta que existe un mundo árabe que sin perder sus hábitos, se han adaptado a la vida occidental, y que no representan ningún peligro para los occidentales, salvo aquellas llamadas células durmientes en los países del oeste a la espera de la “llamada de Ala”. Pero si es cierto, que el fundamentalismo islámico representa un peligro para los occidentales.

Por eso reconozco que la labor de los EE,UU y países que le apoyaron, han cometido el error de creer que podrían llevar la razón de la democracia a unos pueblos que no creen en ella. Es lo mismo, y permitan otra vez otra comparación de por las buenas hacerle tomar la comunión a don Santiago Carrillo Solares.

Dejemos a los islamistas en paz, no nos metamos con ellos, que ellos se lo guisen y ellos se lo coman, pero ¡eso sí! Con un ojo mirando a Oriente.


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