A los enemigos occidentales de los Estados Unidos
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e escrito muchas veces que los Estados Unidos de América no representan los valores que muchas personas desearíamos; que algunos de sus sistemas, sobre todo el judicial, son hasta diabólicos: eso de que la justicia depende del dinero que tengas para comprarla, me resulta simplemente infame. Que la vida de una persona dependa de un abogado que cobra 10.000 dólares más que otro, sólo de pensarlo me entra descomposición de vientre.
Sin embargo en poco más de tres siglos se ha puesto como país a la cabeza del mundo; y con la paradoja de que fue colonizado a decir de mucho por toda la miseria y escoria de Europa. ¿Qué hubiera pasado si lo hubiera sido por la flor y nata? Pues probablemente sería un país decadente. Allí fueron los que “tenían un par”, y bien que lo demostraron.
¿Alguien duda que los EE.UU. no es una democracia? Seguro que nadie. Lo que pasa, que al ser una democracia en donde el sentir del pueblo americano es unánime en los aspectos fundamentales que le dan su razón de ser: EL IMPERIALISMO; que sus gentes no cuestionan ese aspecto; es sin duda, lo que otros pueblos ¡naturalmente de ideologías comunistas! no pueden compartir ese sentimiento, y se declaran abiertamente sus enemigos.
Los Estados Unidos de América son los que han traído al mundo las condiciones de vida que hoy disfruta el mundo libre y no libre. Permitan que cuente una pequeña anécdota vivida recientemente con un primo mío de Izquierda Unida, furibundo enemigo de los americanos.
Mi primo echó todas las pestes que se pueden echar sobre algo o alguien que se detesta u odia. Al final de su terrible alocución sobre “las bestias americanas”, un servidor de una manera muy sibilina, miré a su alrededor (estábamos en su chalet de tres plantas con piscina) y observé lo siguiente:
*Un cuba libre de Coca Cola.
*Un paquete de Marlboro.
*Un frigorífico Westinhouse.
*Un tubo de omeprazol.
*Internet.
*Un coche Ford Mondeo (entre otros dos más)
*Unas pastillas de no se que, pero del laboratorio Lilly Indiana.
*Unos sobres de Desenfriol D, del laboratorio Pzifer
*Un frasco de sal de frutas de Jhonson &Jhonson
Al preguntarle porque siendo tan enemigo de los EE.UU. consumía tanto producto USA. Me dijo después de la sorpresa de mi pregunta algo que me sorprendió a mi.
-Soy comunista, no imbécil. (Dijo otra palabra inadmisible en este foro)
Esta es la doble moral de los progresistas: no soportan a los americanos, pero no tienen ningún reparo de beneficiarse de sus productos que facilitan al ser humano mejores condiciones y perspectivas de una vida mejor. Mi primo es de los que le encanta la vida moderna: el intercambio de parejas, orgías en grupo, hacer “a pelo y a pluma” y fumar porros. ¡Pero eso si! Detractor de la Iglesia Católica y defensor del Islam.
Por eso, me es muy difícil comprender a los que como a mi primo, viven como reyes en un sistema que detestan. Lo intento, pero no doy con la clave.
Pero si tengo muy claro, que por muy malos que sean los americanos me quedo con ellos, quizás por aquello de: “Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer”
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