La muerte más gloriosa de un animal: la del toro de lidia
| E |
s imposible que los antitaurinos puedan entender el espíritu de la Fiesta del Toreo (omito nacional, para no herir sensibilidades). ¡Desde luego! que parece salvaje y brutal para el que no sepa o pueda ver nada más que a lo que se le somete al toro bravo; pero voy a intentar explicar, aunque me consta que sin ningún éxito, que si analizan la vida y muerte de cualquier animal a manos del hombre, lleguen a la conclusión que la muerte más gloriosa de un animal, es la del toro bravo.
Hay un hecho irrefutable: sin toro bravo no es posible la corrida. Esto es irreversible y nadie lo puede cuestionar. Por lo tanto, si existen desde hace siglos, es por el toro, máximo protagonista de la fiesta. Extingan esta raza de la faz de la tierra como se han extinguido otras, y solucionado el problema de los antitaurinos: se acabó la fiesta.
Ningún animal salvaje resiste el acoso de una multitud de personas, su instinto es la huida; sólo el toro es capaz de hacer frente a esa masa. Ataca y vuelve a atacar con más bravura si cabe con el acoso, y muere generalmente en los medios de la plaza sin haber intentado la huida.
¿Sufre el animal durante el asedio? Sus signos externos no lo demuestran. Comparemos la matanza de un cerdo, un caballo, una gallina, un cordero u otro animal de consumo con la del toro, y comprobaremos que los berridos y gruñidos de los otros son espeluznantes. El toro muere con la boca cerrada y sin proferir un lamento, y si puede; matando. A José Cubero Sánchez “Yiyo”, un toro con el estoque metido hasta la cruz, herido de muerte fue a por él, y lo mató ¡Desde luego, si sufre el animal durante la lidia, no lo demuestra!
Otro hecho inexplicable, es como repite y repite en la suerte de varas, la suerte más sangrienta de todas, ya que hay que ahormar al animal para que llegue al tercer tercio mermadas sus facultades. ¿Alguien tiene una explicación?
La verdadera muerte del toro, es decir, su extinción vendría por la desaparición de las corridas. ¿Qué destino se le iba a dar en una sociedad consumista, si se estima una cabaña de cien mil reses bravas durante su proceso de cría (tres a cuatro años) que existen en España?
Aporto algunas soluciones:
- Eliminar la bravura del toro mediante un proceso genético.
- Habilitar grandes dehesas con cargo al estado, para que crezcan, se reproduzcan y mueran tranquilamente en el campo.
- Destinarlo para el consumo humano como otro animal vacuno.
- Regalar uno a cada antitaurino para que lo cuiden y lo mantengan hasta que muera.
No se me ocurren otras soluciones para el futuro del toro bravo en caso de que se suspendan las corridas. Si alguno aporta otras viables, que la exponga.
Los antitaurinos sólo son capaces de ver la parte salvaje de la fiesta, pero imposible de apreciar su plasticidad y belleza.
Señores: menos protestar por la fiesta, y den soluciones para la supervivencia del toro bravo “cuando se vaya al paro”.
0 comentarios