Semblanza del Franquismo
Todo acontecimiento bien sea político, religioso o de otra naturaleza que ha arraigado en una parte de la sociedad, su génesis ha partido de una idea o pensamiento que ha fructificado en el tiempo, llegando a desarrollarse hasta su total expansión, y posterior ocaso e irremisible extinción. Las ideas nacen, crecen e inexorablemente mueren fagocitadas por otras ideas o pensamientos. Para que una idea o pensamiento germine en la sociedad es necesario que lo determine una situación propicia y abonada, y que los creadores puedan llevar a cabo sus propósitos; generalmente, y la historia así lo demuestra, las ideas políticas han fructificado gracias al triunfo de revoluciones y guerras.
El Franquismo, no fue un pensamiento genuino; fue el producto de una época en la que Europa se debatía entre dos corrientes muy arraigados en la sociedad; dos totalitarismos muy definidos pero de distinto fundamentos: Comunismo y fascismo, y que adoptó las creencias de éste último.
El Franquismo (desde ahora le daremos tratamiento de idea), se basaba en tres concepciones muy definidas: Dios, patria y familia, y sobre estos tres conceptos se edificaba la sociedad.
Las leyes emanadas de Dios y la Santa Madre Iglesia eran los códigos morales que debían observar el ciudadano, consideradas como las
guías y los caminos del hombre en este mundo para llegar a la eterna salvación de su alma. Esta idea reprimía algunos de sus instintos, considerados contra natura, perversos, inicuos, siniestros y fatales para la sociedad, y a los que había que combatir hasta su extinción.
El concepto del bien y del mal estaba muy definido y arraigado en las mentes de los que aceptaban esos mandamientos: los ángeles representaban los valores del espíritu, el bien, y el demonio los pecados de la carne y de los vicios: el mal. El premio o el castigo después de la muerte era la gloria o el fuego eterno.
El concepto Patria era un sentimiento tan sublime en la vida castrense, que era menester “derramar hasta la última gota de sangre” en defensa de la misma. España era para el Franquismo, una, grande y libre, indivisible y a todos los españoles se les inculcaba ese sentimiento, por lo que todos los varones deberían prestar durante tres años sus servicios a la Patria de una forma abnegada, y las mujeres prestar un servicio social en diversas materias, aunque no obligatorio.
Se sacrificaron los sentimientos regionales o locales en aras de crear un sentimiento nacional único. Sólo se reconoció como lengua oficial el castellano o español, discriminando otras lenguas vernáculas.
El poder emanaba del Estado, todo por y para la Patria = Estado. Y bajo estas premisas y conceptos, el ciudadano debía desarrollar sus programas individuales, en donde podía llegar hasta lo más alto de los estamentos, ya que dentro de estos parámetros unidos a la valía individual y adicción al régimen, la libertad de decidir el futuro era libre.
El ciudadano podía moverse libremente por todos los países del mundo excepto Rusia y países satélites, con el correspondiente pasaporte y visados, y por todo el territorio nacional sin ningún impedimento.
Al trabajador se le negaba el derecho a la huelga, pero se le reconocían derechos laborales muy sociales: prestaciones gratuitas de sanidad y medicamentos. Contratos laborales indefinidos y seguridad de su puesto de trabajo bajo las condiciones exigidas. Estaba exentos de impuestos, en su nómina se le descontaban las cantidades pertinentes y no tenía que preocuparse de más.
Los servicios vitales como correos, transportes y teléfonos eran patrimonio del Estado, por lo que su seguridad era total para el ciudadano.Se protegía la industria nacional, y se gravaba los productos de importación, por lo que el comercio y la industria nacional florecía de forma constante lo que dio lugar a crearse una clase media en la que estaban integrados todos aquellos que lejos de otras políticas se dedicaron a trabajar y prosperar.
La familia era el pilar en el que se soportaban los conceptos fundamentales del régimen, se primaban a las numerosas y se fomentaba en ella los símbolos sacros del sistema. Estaba protegida por las fuerzas de seguridad del Estado contra elementos hostiles y perturbadores sociales. Se pretendía formar la familia basada en los valores del cristianismo por lo que se llegó a denominar como “la reserva espiritual de occidente”
Combatía aquellas actividades políticas contrarias a sus preceptos, por lo que todos los que se manifestaron abiertamente contrarios al régimen fueron perseguidos y encarcelados, cuando no fusilados. Sobre todo en la postguerra.
Quiso crear un tipo de sociedad en donde predominaran los valores eternos del “Imperio”, basados en unos hechos históricos consagrados por los Reyes Católicos, origen del orgullo, de la unidad y del Imperio.
La libertad del individuo estaba subyugada como ya se ha dicho a las leyes gubernamentales, por lo que el desarrollo de las ideas estaban sometidas a una férrea censura; no obstante artistas de diversas habilidades “fichados” como “non gratos” , a pesar de... no tuvieron obstáculos para crear obras de arte que hoy perduran.Sin duda fue un régimen paternalista que “velaba” por el bienestar de “sus hijos” y que combatía sin piedad a sus enemigos, a los que querían derribar aquellas estructuras para “redimir” a un pueblo. Cosa que han logrado: derribar aquellas estructuras, porque de redimirnos: NADA.
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